Mis 4 días en Taiwán

Hola a todos, bienvenidos a la primera entrada de mi re-lanzado blog 🙂

Del pasado 17 al 20 de Septiembre pasé junto a mi novia 4 días (3 noches) en la famosa isla de Taiwán (República de China). Voy a usar el término ‘isla’ por que basicamente dependiendo de a quién le preguntes, (a un chino de la China continental o a un taiwanés) te dirá si es un país independiente o si pertenece a China como un país, y yo no me quiero meter en temas políticos que ni me vienen ni me van.

La isla de Taiwán es un territorio con ciertas características, como por ejemplo tener su propio gobierno, tener su propia moneda (el nuevo dólar taiwanes), ser el primer territorio de Ásia donde está permitido el matrimonio LGBT, ser un territorio donde hay acceso libre a servicios como Google, Facebook, Twitter, Youtube ya que no tienen efecto las leyes para la protección de empresas locales, como pasa en China continental. Esto para un taiwanés pueden ser características de un territorio independiente, y para un chino continental puede ser “un país, dos sistemas”. Lo dicho, no es mi lucha y no me quiero ganar enemigos, solo quiero informar.

Nuestro vuelo a Taiwán fue con la compañía de bajo coste TigerAir, que la verdad estuvo bastante bien. El avión muy limpio, sin retrasos y el branding de esta compañía me parece monísimo.

Yo siendo influencer.

Al llegar a Taiwán y tomar el tren del aeropuerto al centro de la ciudad de Taipéi, quedas impresionado por la cantidad de naturaleza que tiene esta Isla. Pasas por medio de bosques en gran parte del trayecto, que ocupan casi toda la parte de la ventana. Muy buena panorámica.

Panorámica del tren que conecta el aeropuerto de Taoyuan con la estación central de Taipéi.

Nosotros nos alojamos en un apartamento en pleno centro de Ximending (西門町), un barrio de la ciudad de Taipéi que se ha ganado el apodo del “Shibuya de Taipéi”, ya que hay mucha juventud, mucha vida por la noche y es muy peatonal.

Al llegar por la tarde-noche al sitio donde nos alojábamos, decidimos dar una vuelta por los alrededores. Como siempre que andamos con hambre y estamos en un nuevo sitio, perdidos con la moneda local y con la gastronomía, no sabemos por donde empezar y siempre tardamos muchísimo tiempo en decidirnos por un restaurante.

Siempre caminamos durante mucho tiempo mirando fuera de los bares, y como no nos decidíamos, mirando a un bar de carne laqueada random dije: Nos está pasando lo de siempre y nos van a cerrar, esto que sirven tiene buena pinta y hay gente local, ¡entremos a preguntar! Y acabamos pidiendo 2 platos de pato laqueado con arroz, salsa y verduras por 100 dolares Taiwaneses (no llega a 3€ al cambio de hoy) cada plato. Estaba espectacular. Era la primera vez que probaba algo así.

El plato que comimos después de estar buscando y buscando bares.

Tras cenar nos hicimos un heladito casero bastante rico en esta tienda, y después nos entró sed y nos tomamos una bebida de bolitas de Tapioca que nos costó 40TWD, poco más de un euro, a diferencia de Japón (donde esta bebida es una auténtica sensación a día de hoy entre los más jovenes) que se vende al cambio de 4€ a 6€ aprox. (Y por cierto, ojalá que el consumo de esta bebida se popularizada servida dentro del local con sus envases lavables y reutilizables).

Yo haciendo cosas de persona normal y poniendo cara de persona normal. Para los lectores malpensaos, lo de la camiseta no es sudor, es la sombra.

Al día siguiente fuimos por los alrededores de la calle Dihua (迪化街), una zona que mi novia tenía muchas ganas de ir por que es una calle muy famosa por sus tiendas de hierbas medicinales chinas, telas, inciensos, etc.

Típica estampa que se suele ver por ahí.

Después de pasar la mañana por ahí, nos pillo la lluvia, y decidimos ir a un sitio más cerrado. Con la excusa de ir a pegar un vistazo al emblemático edificio Taipei 101 (el edificio que encabeza este post), el cual no tenía pensado pasarme a verlo , vi que cerca de cerca de ahí había una tienda oficial de Xiaomi, por lo que se convertió en mi objetivo en un día de lluvia. A mi novia le había estado hablando mucho de esta marca y mi fanatismo, y quería también ver una Mi Store con sus propios ojos.

Yo a punto de ser un poco capitalista.

Allí me compré el termo (Mi Vacuum Flask) de la submarca Mijia al que le tenía muchas ganas, ya que cuando fuí hace un año a la tienda de Xiaomi de la puerta del Sol (Madrid), solo tenían el termo con motivo expositorio (pero no a la venta), y me gustó mucho su robustez. He de decir que estoy contentísimo con la compra, un día le metí una manzanilla por la mañana, y por la noche aún salía humillo cuando abría el termo. Si es líquido caliente, mejor meterlo dentro del termo cuando haya bajado un poco de temperatura, que si no, no vas a poder beberlo. Pero la verdad que el mayor uso que le he dado ha sido para bebidas frías, y me ha venido muy bien en Tailandia, donde hizo mucha calor, y me aguanta muy bien el agua fría durante horas. Lo unico malo, es el color, yo lo quería en negro, por que este modelo en blanco se mancha con nada.

Me costó 465TWD (13€ y pico al cambio)

Al caer la noche fuimos a visitar el templo Longshan (龍山寺), un templo budista el cual nos gustó mucho, en el que encontramos también a mucha gente local haciendo un uso espiritual del templo, y no todo turistas como me esperaba yo.

El templo Longshan de noche con la peña ahí dándolo todo.

Aprovechamos para visitar el templo por la noche por que en los alrededores del templo hay mercados nocturnos donde puedes degustar infinidad de comida callejera y hacer todo tipo de compras de baratijas, etc (yo iba obviamente a tragar mas que nada). Allí comí distintos tipos de bao (¿panes? ¿bollos?), entre ellos el siguiente Gua bao, que me gustó mucho ya que tenía un sabor muy dulce por el topping, cítrico por el cilantro, un toque de agrio por el encurtido y todo esto combinaba muy bien con la grasa de la panceta de cerdo y el pan de bollo blandito.

Plástico con un poco de ‘Gua Bao’, o como lo vendían a los guiris: “Taiwan hamburgerrr”

Al acabar el paseo por el mercado nocturno, fuimos a un Carrefour, ya que salieron de Japón hace muchos años, y sentía curiosidad por ver como es un carrefour en Ásia. Como dato, comentar que Carrefour entró al mercado asiático a través de Taiwán en el año 1989.

Productos de la marca Carrefour orientados al mercado asiático.

Al día siguiente nos levantamos y fuimos a pasear por los alrededores de la calle Yongkang (永康街), ya que es una zona donde hay tiendecitas de comida, de té de tapioca, etc. A mi personalmente el sitio no me apasionó mucho, y no nos decidíamos en donde comer, ya que nos parecía todo muy turístico. Tras picar algo nos dirigimos otra vez a Ximending a coger el bus que nos lleve a Jiufen.

Estampa de Jiufen con la palabra “Ikigai” escrita.

Jiufen (九份) es una localidad ubicada en la montaña a casi 2 horas en bus desde el centro de Taipei. Se rumorea que esta localidad fue de inspiración para muchos de los escenarios en la película El viaje de Chihiro. A día de hoy todo esto ha sido desmentido por el propio Miyazaki, pero aún sigue aparenciendo en muchas guías. A consecuencia de esto: turistas japoneses a tutipleni.

Cola de turistas esperando para acceder a fotografiarse a la zona de los farolillos.

A mi personalmente el sitio me pareció muy bonito, pero excesivamente turistificado. La Jiufen Old Street basicamente es una calle hecha para que los turistas dejen su dinero en comida, bebidas y souvernirs.

La zona de los farolillos, un cúmulo de gente yendo y viniendo y posando para cámaras.

Al caer la noche ya en el centro de Taipéi quería probar los famosos Xiaolongbao estando en Taiwán, y fuimos a una tienda donde acertamos bastante.

Xiaolongbao al vapor rellenos de gambas y verduras.

A parte de los típicos Xiaolongbao hechos al vapor, pedimos también una versión acabada a la plancha, y te aseguro que es uno de los mejores bocados que me he llevado a la boca en mi vida.

Xiaolongbao versión ‘a la plancha’.

Espectacular su base crujiente unida a la ternura del resto de la masa y todos los jugos que se desprenden en tu boca desde el interior del xiaolongbao al moderlo. Que ganas de volver a comer esta versión.

Al acabar de comer esto, fuimos a buscar el postre por ahí y acabamos comiendo mano a mano el siguiente bol de mango natural mezclado con hielo picado (kakigori lo llaman en Japón), con trozos de mango fresco, una bola de helado de mango y salsa de mango por encima. Toda la decepción que tenía con lo de haber sido un día tan “para turistas” se me olvidó con está cena ♥

Al día siguiente ya volvimos para Japón, por lo que no hay mucho más que contar. Solo deciros que me gustó mucho Taiwán y recomendaros ir a visitarlo por que TAIWAN ES LA…

Yo siendo feliz.

Esto ha sido todo por esta entrada de blog, espero que hayáis disfrutado de la lectura y que sigáis disfrutando de las próximas entradas también. Si queréis apoyarme, no olvidéis de compartir esta entrada o mi blog con vuestra gente 🙂 Hasta la próxima ♥